El concepto de "En dehors"
Uno de los
principios fundamentales de la técnica clásica, es el concepto de "en
dehors", que consiste en la rotación externa del muslo al nivel de la
cadera (articulación coxo femoral), es decir, la rotación externa de la cabeza
del fémur alrededor del eje mecánico del miembro inferior, en el interior de la
cavidad cotiloidea del hueso iliaco. Este principio ofrece algunas ventajas,
pero también inconvenientes. Sobre todo si es trabajado inadecuadamente en el
nivel de iniciación.
Cuando el muslo
rota hacia afuera, este lleva a la pierna y al pie en el movimiento, por lo que
es muy importante que cada segmento del miembro, quede perfectamente alineado.
El "en dehors" del pie esta dado por toda la pierna, gracias a la
rotación externa del muslo, la pierna unida al muslo por la rodilla y el pie a
la pierna por el tobillo, siguen la rotación, sin participar en ella
activamente, sino como resultante natural. El tobillo y la rodilla tienen un
grado de rotación poco amplio.
La acción de los
músculos constituye un trabajo imprescindible para lograr la rotación hacia
afuera. Todos los flexores de la cadera, salvo uno, son rotadores externos del
muslo. De los músculos que aseguran la estabilidad lateral o posterior de la
pelvis, solo algunos fascículos del glúteo menor y medio son rotadores
internos, y todos los pelvitrocantereos son rotadores externos.
En la posición
vertical, de pie, con los talones juntas, existe una rotación externa natural
del miembro inferior, ventaja que aprovecha la técnica clásica, desarrollándola
en función de sus propios objetivos.
Es importante
mencionar, que se debe insistir en la ejecución correcta de la rotación externa
desde los primeros pasos en el proceso de aprendizaje de la técnica, aun cuando
el movimiento sea limitado. Trabajar con la técnica correcta, evita
deformaciones y deterioros en el cuerpo, por un trabajo mal comprendido. Cuando
este trabajo de rotación es forzado, se producen distensiones ligamentarias al
nivel de rodillas y tobillos, lo que se compensa en este caso con una mala
postura y un equilibrio corporal incorrecto.
Cuando esta bien
trabajado el "en dehors", se ven favorecidos ciertos movimientos de
las piernas, y se asegura un mejor equilibrio de la pierna de soporte, en caso
de ejercicios en apoyo sobre un solo pie. Por ejemplo, si la elevación de la
pierna extendida hacia el lado (a la segunda posición) se realiza sin la
rotación externa, en una posición natural, ni hacia adentro ni hacia fuera,
llega un momento en el curso del movimiento, que la elevación de la pierna se
ve frenada por dos obstáculos óseos: el tope del cuello del fémur contra el
contorno de la cavidad cotiloidea, y el encuentro del trocánter mayor con el
hueso iliaco.
Esta acción se
compensa inclinando la cadera hacia el lado opuesto, lo que dará la impresión
de una mayor altura, pero el movimiento técnico es incorrecto.
Si la elevación de
la pierna hacia el lado se produce con la rotación externa, los huesos
comprometidos no constituirán un obstáculo para llevar la pierna a gran altura.
Los únicos obstáculos para llevar la pierna a gran altura, serian entonces, la
tensión de los ligamentos y la flexibilidad, lo que con el entrenamiento
adecuado, se puede mejorar.
En el caso de la
elevación de la pierna hacia delante, la ventaja de la rotación externa es su
intervención para estabilizar el cuerpo y la correcta colocación de la pelvis,
no así la facilidad para subir la pierna. Esta subida se vera frenada por la
acción de la musculatura posterior de la pierna.
Un error común en
las debutantes, es la flexión de la rodilla de la pierna de apoyo, cuando la
musculatura no está lo suficientemente elongada.